: 
/index.html
/fundacion.html
/filosofia.html
/ciencia.html
/historia.html
/tpolitica.html
/epolitica.html
/revueltas.html
/actividades.html
/enlaces.html
/revistero.html
/las_armas_de_la_crtica_tv.html

El Revistero de la FIMJR reúne una compilación de las presentaciones y portadas de revistas de carácter político, filosófico, científico, histórico, literario o artístico que hayan sido creadas a lo largo del tiempo, fundamental, aunque no exclusivamente, en las épocas moderna y contemporánea, y que sean consideradas de interés crítico, bien sea por su singularidad intelectual, bien sea por su trascendencia histórica, bien sea por su relevancia doctrinaria (filosófica, política, estética, etc.).

--------------------------------------------------

Pasado_Presente.pdf 87.1KB 28 de Jan de 2009 0:20 AM

Pasado y Presente, 'Pasado y presente', presentación, por José María Aricó, no. 1, abril-junio, 1963, Córdoba, Argentina, pp. 1-17.

Fuente: Biblioteca José María Aricó

www.arico.unc.edu.ar

--------------------------------------------------

El Basilisco, no. 1.pdf 25.6KB 20 de Feb de 2009 0:36 AM

El Basilisco. Revista de filosofía, ciencias humanas, teoría de la ciencia y de la cultura. Primera y segunda épocas. Número 1, 1978.

Fuente: Fundación Gustavo Bueno

www.fgbueno.es

--------------------------------------------------

El Basilisco, no. 39.pdf 25.8KB 20 de Feb de 2009 0:37 AM

El Basilisco. Revista de materialismo filosófico. Tercera época. Número, 39, 2008.

Fuente: Fundación Gustavo Bueno

www.fgbueno.es

--------------------------------------------------

Amauta.pdf 68.8KB 20 de Feb de 2009 0:38 AM

Amauta. Fundada y dirigida por José Carlos Mariátegui, en Lima, Perú.

Presentación, septiembre de 1926.

Fuente: Archivo José Carlos Mariátegui del Archivo Marxista de Internet

www.marxists.org/espanol/mariateg/index.htm 

--------------------------------------------------

GLADIOS.pdf 190.4KB 26 de Feb de 2009 0:47 AM

GLADIOS. Fundada y dirigida por Luis Enrique Erro, en la ciudad de México, en el año de 1916.

Solamente fueron editados dos números.

Fuente: Colección Revistas Literarias Mexicanas Modernas del Fondo de Cultura Económica, edición de 1979.

 

De la edición del FCE (1979)

 

NOTICIA

Gladios, México, año I, núm. 1, enero 1916 – año I, núm. 2, febrero de 1916. Mensual. Director: Luis Enrique Erro. Administrador: Octavio G. Barreda. Secretario: Guillermo Dávila. Tesorero: Ignacio Enrique Vega. Jefe de Redacción: Enrique Ortega Flores. Secretario de Redacción: Javier Piña y Palacios. (Dos números).

 

Secciones: Ciencia, Luis Enrique Erro. Historia y Bibliografía, Guillermo Dávila. Música, Carlos Chávez Ramírez. Literatura, Carlos Pellicer Cámara. Artes Plásticas, Eduardo Chávez.

 

Entregas de 96 y 90 pp respectivamente, con ilustraciones fuera de texto (Jan Stika, Mateo Herrera, Saturnino Herrán, Félix Parra y Sebastián de Arteaga).

PRESENTACIÓN

 

El año de 1914, en que triunfan definitivamente las fuerzas revolucionarias de Carranza, se considera como el que trajo un verdadero cambio político y social en el país, cambio que viene por otra parte a coincidir con el operado en el mundo con motivo de la primera Guerra Mundial. Por esas fechas los componentes de la promoción literaria a que pertenezco estudiábamos apenas el segundo o tercer año de la antigua Preparatoria, y contábamos entre quince y diecisiete años de edad.

 

No recuerdo cómo ni cuándo se fue formando nuestro grupo, pero el caso es que en ese año éramos inseparables, entre otros amigos, el ingenio quizá más notable de nuestra generación, Luis Enrique Erro; el que fuera posteriormente uno de nuestros mejores poetas, Carlos Pellicer, y el que llegó con el tiempo a ser el más destacado músico de México, Carlos Chávez. Nos dio, como casi sintomático en grupos similares, por “hacer una revista”. El panorama intelectual y cultural en esos días era desastroso. Lógico y natural era que el movimiento armado y la agitación consiguiente en que había caído el país desde dos o tres años antes, trajeran en los planteles educativos un desorden y una desorientación bastante graves. Ligados como estaban con el régimen anterior, la mayoría de nuestros maestros habían huido o se hallaban amedrentados por temores a represalias, justas o injustas, del nuevo gobierno. No existían espectáculos o manifestaciones artísticas de valía, y en cuestión de publicaciones podría decirse que éstas eran casi nulas o de una calidad insufrible. La última revista de altura –Nosotros- había ya desaparecido, y en el horizonte no se perfilaba nada alentador.

 

A fines de ese año teníamos ya bien pensada nuestra revista, mas nos faltaban, claro, los elementos para realizarla. Decidimos, aún ingenuos y sin la menor malicia política, acercarnos al gobierno revolucionario y pedirle ayuda para satisfacer la sed de nuestra ambición. Fue, en verdad, demasiado audaz de nuestra parte y a nuestra edad el habernos atrevido a pedir audiencia, y lograrla, del primer ministro revolucionario que ocupaba la antigua Secretaría de Instrucción Pública, el ingeniero Félix F. Palavicini, y solicitarle un subsidio, el cual nos fue milagrosamente concedido.

 

El nombre de Gladios debióse a Carlos Pellicer, posiblemente impresionado en aquella su juventud romántica por todo lo que fuese fuerza y esplendor, como lo fue Roma en sus días. ¿Y qué símbolo mejor para representar ese mundo imperial que los gladiadores o las espadas de éstos –los gladios romanos? Nos pusimos a trabajar, abrimos despacho –un rincón en casa de los Chávez- y lanzamos el primer número en enero de 1916, año y medio después de la desaparecida Nosotros y seis meses antes de aquella otra famosa revista La Nave, de un solo ejemplar, que Pablo Martínez del Río y los Grandes del México literario de entonces dieron a la estampa en mayo de ese mismo año. Nuestra inconsciencia e ímpetu no tenían límites: perfectos desconocidos, sin más méritos que algunas lecciones más o menos bien dadas, nos habíamos acercado a las figuras que juzgábamos de más relieve para arrancarles –ésa es la palabra- colaboraciones sin remuneración y sin más garantía que nuestro visible entusiasmo y aturdimiento.

 

La redacción quedó formada de la siguiente forma: Erro, director; Barreda, administrador (por entonces aún no se usaba la palabra editor); Guillermo Dávila, secretario, y Javier Piña y Palacios, jefe de redacción. Los encargados de las diversas secciones en que dividimos el contenido, fueron: de Literatura, Carlos Pellicer; de Música, Carlos Chávez; de Artes Plásticas, su hermano Eduardo; de Historia y Bibliografía, Guillermo Dávila, y de Ciencia, el mismo Erro (el cual, como sabemos, acabó como matemático y astrónomo). El primer número salió con más de noventa páginas, un hecho insólito para entonces, e incluyó cinco buenos grabados hors de texte, adheridos en cartulina para coleccionarse, si se quería, por separado…

 

Era fácil apreciar que la revista no podía ir por mejor camino. Había tenido éxito y había despertado, como era natural, sorpresas, suspicacias y hasta posibles resentimientos. ¿Cómo era posible que se pusiera en manos de unos intrusos, de unos adolescentes desconocidos, un subsidio de tal naturaleza cuando había otras personas de mayores méritos –y en verdad que las había- a quienes debería corresponder la primacía en estos asuntos? Comenzó a nuestras espaldas el rejuego, según nos enteramos después, ante el propio secretario de Instrucción Pública; y un día, el menos esperado, cuando el tercer número estaba en prensas, fuimos notificados, del modo más inesperado, que la subvención se nos quitaba y era traspasada a un grupo de escritores, mayores que nosotros, formado y encabezado por el inquieto y activísimo Agustín Loera y Chávez. Ahí acabó, pues, nuestro primer entusiasmo y esfuerzo, que sirvieron, sin embargo, aunque de modo indirecto, para la aparición de aquella serie de valiosos cuadernos de Cultura que dirigieron durante muchos años el propio Loera y Chávez y Manuel Toussaint.

 

Gladios, en realidad, no representó una verdadera novedad literaria o artística, a no ser la de reanudar, sirviendo de puente, una tradición heroica, la cual –según creíamos- estaba en peligro de muerte. Tuvo, no obstante, uno o más aciertos, como fueron el tratar de dar relieve –algo inusitado por entonces- a las artes plásticas y a la música, mejor dicho, a la literatura musical, literatura que por lo general se halla excluida o arrinconada en la mayoría de nuestras revistas. Respecto a lo primero, leamos lo que decíamos en el segundo número (página 180): “Los países jóvenes… miran muy poco o casi nada a lo que tienen dentro de sí mismos; en la carrera que entablan para alcanzar a los que por ley natural les preceden, olvidan casi por completo su personalidad; sus poetas, pintores, monumentos y riquezas les parecen indignos, pobres, atrasados. Pero vienen, por ley natural también, las revoluciones, y detenidos en su arrebatada carrera los pueblos jóvenes, por sus luchas interiores, miran dentro de sí mismos, sienten el poder de su propio impulso y comienzan a tener noción clara de su ser… Es el momento en que surgen los poetas y los pensadores y salen a la luz de las inteligencias los tesoros escondidos o ignorados… Nosotros queremos aprovechar este momento en que la suerte nos coloca para desenterrar todo aquello que encontramos sepulto o vivo…”

 

No era gran cosa lo que decíamos, pero haciendo a un lado cierto toque declamatorio y retórico, la orientación era al menos correcta y bien anticipada, de todo lo cual los supervivientes de aquella promoción nos sentimos más que orgullosos.

 

Octavio G. Barreda, “Gladios, San-ev-ank, Letras de México, El Hijo Pródigo”, en: Las revistas literarias de México, México, INBA, Departamento de Literatura, 1963, pp. 210-216.

--------------------------------------------------

La Nave. Revista bimestral fundada y dirigida por Pablo Martínez del Río, en la ciudad de México, en el año de 1916.

Se editó solamente un número.

Fuente: Colección Revistas Literarias Mexicanas Modernas del Fondo de Cultura Económica, edición de 1979.

 

De la edición del FCE (1979)

 

NOTICIA

La Nave, Revista bimestral. México, año I, núm. 1, mayo de 1916. Director: Pablo Martínez del Río. (Número único).

Entrega de 127 pp. Sin ilustraciones. Portada: viñeta de Saturnino Herrán.

 

PRESENTACIÓN

El caso de La Nave -¿había sugestión d'annunziana en su título?- fue singular. Apenas serenado un poco el ambiente que removió la contienda, tras esos años de aislamiento, con las naturales evasiones del espíritu, se anunció en México la aparición de una revista bimestral, y surgió La Nave, en mayo de 1916. Empuñaba su timón un escritor cuyo prestigio se apoyaba en los cursos hechos en las aulas universitarias inglesas: Pablo Martínez del Río.

 

La presentación, muy decorosa -viñeta de Saturnino Herrán: nave antigua sobre fondo de barrocas nubes, en cartulina crema, importada; papel poroso, marfil, en vez del cuché porfiriano y dictatorial de las revistas anteriores; tipografía nítida, letra muy legible-, invitaba a abrirla y ver su contenido...

 

Todo correcto, bien escrito y presentado; pero el público lector -ese anónimo terrible- no quedó conforme con el cargamento literario de La Nave, o los redactores perdieron entusiasmo después de esperar largo tiempo su arribo. Transcurrieron los dos meses que debían mediar entre el primer número y el segundo, y no apareció éste. La Nave no volvió a zarpar: revista de un sólo número, quedó como caso único en las letras mexicanas. Su salida fue, quizás, prematura: el ambiente local, reciente aún la lucha, no estaba preparado para recibirla.

 

Francisco Monterde, "Savia Moderna, Multicolor, Nosotros, México Moderno, La Nave, El Maestro, La Falange, Ulises, El libro y el Pueblo, Antena, etc.", en: Las revistas literarias de México, México, INBA, Departamento de Literatura, 1963, pp. 121-122.

 

----------

LA NAVE

REVISTA BIMESTRAL

 

DIRECTOR: PABLO MARTÍNEZ DEL RÍO

---------

 

SUMARIO

 

VERSOS, por Alfonso Cravioto, Manuel de la Parra y Enrique González Martínez

PERVIGILIUM VENERIS: LAS VÍSPERAS DE VENUS, por Mariano Silva

LOS MARQUESES DE LAS AMARILLAS, por El Marqués de San Francisco

LA HISTORIA Y LA FILOSOFÍA DE LA HISTORIA, por Antonio Caso

LA DESPEDIDA DE ANATOLE FRANCE, por Pedro Henríquez Ureña

EL BASTARDO DE "KING JOHN", por Xavier de Icaza Jr.

ENSAYO DE UNA ESTÉTICA DE LO CURSI, por Carlos Díaz Dufoo Jr.

LOS DESIGNIOS DE LOS DIOSES, por Pablo Martínez del Río

BEATI QUI PERDUNT, por Julio Torri

LAS TRIBUS PRIMITIVAS DEL NORTE, por Anastasio G. Saravia

LA INVASIÓN DE BÉLGICA: CARTAS I, por Maitre Guy

NOTAS BIBLIOGRÁFICAS

--------------------------------------------------

Les Temps modernes.pdf 98.5KB 02 de Jun de 2009 4:37 AM

 

Les Temps Modernes

Revista de literatura, política y filosofía.

Fundada en 1945 por Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir y Maurice Merleau-Ponty.

[La portada que presentamos no es la primera]

--------------------------------------------------